Nuestro sendero de amor es Dios

El prender una vela y meditar en oración es como siento la presencia de Dios padre. Para pedir visualizando para que todos estemos iluminados con la luz divina. Y estemos unidos en el amor que tiene nuestro interior. Es lo esencial para seguir en este sendero en nuestras vidas.

Nuestra fe esta en cada uno de nosotros, y nos da el aliento para llenarnos de entusiasmo, para afrentar cada obstáculo, como lo que estamos viviendo con el covid 19. Por eso medito en oración, por eso soy la maestra de la divinidad, porque Dios me da muy lindos mensajes, para expresarlos en estas hermosas líneas que escribo para todos. Y que esta con nosotros brindándonos su amor en nuestros corazones.

Nos ama con dulzura y que somos almas eternas. Es por eso que medito en oración, porque es mi misión que me ha otorgado mi Dios padre, desde que me eligió ser la maestra de la divinidad. Nos ama y nos guía para seguir en su sendero de amor.

 

Seamos luz en el paraíso

Cuando nos conectamos a la naturaleza de nuestro interior. Es cuando estamos en armonía, con lo que nos rodea. Cuando prendes un incienso, nuestro espíritu se llena de energía, para así sentir la conexión con Dios padre.

Cuando eso sucede la iluminación esta en su máxima expresión. Y todo esta en equilibrio en nuestro ser. Somos uno en el universo. Al ser uno en el universo es como nuestra alma se transforma.

Llevar nuestras virtudes es como podrás ir al sendero divino, en el que Dios nos brinda su luz eterna.

Brillan mis alas

Al ver las estrellas, cuando anochece siento la melodía vibrar en mi, al pensar que cada instante en el que vives. Dios padre nos arrulla con su amor y nos dice que esta con nosotros, cuando en nuestro corazón existe la ternura, para brindarlo a quien amamos en este sendero de luz.

Siempre habrá almas que nos dan su luz de su interior, para expresarnos que estamos para dar nuestro amor, quien este cerca o lejos de aquí. No importa la distancia porque nuestra alma vuela, para comunicarse lo que siente y expresar que el amor es lo más hermoso que podemos brindar.

Por eso mis alas vuelan a esos lugares, donde siento serenidad en mi interior. Brillan mis alas al volar y sentir el amor de Dios padre eterno. Que siempre esta en mi interior.

Imaginar

En los días que se presentan me imagino, las aves volando alegremente. En el cual sus cantos expresan, la más hermosa melodía de su interior.

Cuando se acercan a mi, les hablo con dulzura, y les digo que bueno que están aquí. Dios padre las envía para decirnos que son parte del paraíso angelical. Por eso les doy frases de dulzura. Para que Dios padre reciba mis oraciones con amor.

Ser la maestra de la divinidad es lo más hermoso que me ha sucedido

Cuando nuestro interior esta lleno de amor. Como yo lo he sentido desde que he estado en el sendero divino. Y que Dios padre me eligió ser maestra de la divinidad, desde entonces he llevado mi abstinencia sexual. Y es la forma más linda de llevar mi espiritualidad. Porque es lo que me hace muy feliz.

Porque estoy de acuerdo con el maestro Sadhguru, que el amor se demuestra con nuestro interior, no como muchos piensan  por medio de la sexualidad. Yo he llevado muchos años, de la forma el amor del interior. Eso es lo más hermoso y sagrado. He llevado mi espiritualidad de esta linda forma y no se necesita la sexualidad para demostrar  nuestro amor hacia los demás.

Estoy en un nivel de llevar mi amor con compañerismo, nada que ver con la sexualidad. Es el amor que tiene mi interior de dulzura. Dar el amor de luz divina, aconsejando como seguir, este sendero de amor. Y estoy disfrutando mi divinidad desde que soy la maestra. Estoy muy agradecida de que Dios padre me puso en este sendero a Sadhguru y comprenderme lo que me hace feliz, como también el porque soy la maestra de la divinidad. Uno puede decir que amas, sin el contacto sexual. Eso es lo más hermoso que puede suceder. Como yo lo he vivido desde entonces.

El mar es el reflejo de serenidad

Al estar en el mar, las olas en vaivén refresca, como cuando despiertas por las mañanas. Sientes que Dios esta presente, nos saluda con el amanecer crepuscular. Se dibuja una sonrisa en el océano. Porque sabes que esta ahí.

Cada día que amanece, al abrir mis ojos medito que en el día, sea de luz en mi interior, para brindar el amor con mi ternura. A los que necesiten del amor de Dios. Es por eso que medito cada vez que deseo brindar mi cariño y fortaleza a todos.

El mar es el reflejo de serenidad, para meditar en presencia de Dios. Porque nos hace sentir que no estamos solos. Nos acompaña en el vaivén de las olas para decirnos, aquí estoy presente. Para que nuestros días sean de amor y sigamos con tranquilidad, para dar lo que deseamos a los demás, la paz.